Un mismo valle. Un mismo algodón, una misma ola.
El valle de Chicama es uno de los grandes valles algodoneros del norte del Perú, con tierras que llevan siglos produciendo algodón Pima, la misma fibra que tejían las culturas Moche y Chimú en esta costa mucho antes de que existiera la palabra "surf".
A pocos minutos de esas tierras rompe Puerto Chicama: la ola izquierda más larga del planeta, un punto de peregrinaje para surfistas de todo el mundo. Nuestra marca nace exactamente en ese cruce — donde se siembra la fibra y donde se surfea la ola.
Cada prenda Chicama se diseña, corta y cose con esa doble herencia: la paciencia del algodón y la lectura del mar.